El devastador beso de las hormigas
Domingo, abril 10th, 2011El devastador beso de las hormigas
Las plagas de hormigas no son cosa sin importancia, quien haya tenido que enfrentarse a la devastaci贸n que deja聽 tras de s铆 la alimentaci贸n de una colonia formada por miles de hormigas, sabe lo que significa y c贸mo se traduce en la pr谩ctica su comportamiento social.
Las plagas de hormigas pueden ser muy da帽inas para las personas, para las comunidades de propietarios, porque el inter茅s instintivo de estos insectos se basa casi exclusivamente en el acopio de comida, de porciones de nuestros alimentos o de nuestros desperdicios. Una tarea que, combinada con el apoyo del trabajo de miles de estos peque帽os animales puede tener un efecto muy da帽ino como muy bien saben los que conocen bien a las hormigas, los especialistas expertos en la eliminaci贸n de plagas.
Y es que una parte importante del efecto multiplicador de la actividad nociva de las hormigas es el que deriva de su f茅rreo comportamiento comunitario que contribuye a crear lazos de dependencia mutua sobre el trabajo de la b煤squeda y el acarreo de los alimentos que sirven para el mantenimiento de la colonia.
La prueba irrefutable de este comportamiento social llevado hasta los 煤ltimos extremos es la trofalaxia que se define como un proceso de alimentaci贸n bastante elaborado en el que los individuos de una colonia se traspasan alimentos unos a otros, pero tambi茅n feromonas que sirven para el reconocimiento mutuo y que contribuyen establecer refuerzos sociales en la base de su comportamiento colectivo.
La trofalaxia vista de una manera poco rigurosa ser铆a algo as铆 como un beso de consecuencias devastadoras, al menos para nosotros los humanos, que vivimos con millones de hormigas suceptibles de convertirse en plagas, a煤n a nuestro pesar.
En estas acciones, en las de la trofalaxia, parece que las hormigas tambi茅n se pueden pasar de unas a otras una serie de bacterias y protozoos que contribuyen a mejorar los procesos metab贸licos en su organismo, adem谩s de aportarles toda una serie de informaciones sensoriales que los et贸logos a煤n no han conseguido descifrar y hasta comprender su alcance 煤ltimo.
A煤n m谩s, cuando las hormigas obreras alimentan a sus larvas ingieren un l铆quido, una secreci贸n salivar, que cubre el cuerpo de los peque帽os insectos y que parece gustarles porque lo devoran con mucha avidez. Se trata de un agente metab贸lico, pero tambi茅n una forma de aseo hacia las larvas, para prevenir la aparici贸n de microorganismos nocivos.
Pero lo que parece estar claro es que la tarea repetititiva de las obreras comiendo sobre el cuerpo de las larvas forma parte de su proceso de atenci贸n a las larvas de la siguiente generaci贸n y un proceso natural para consolidar la unidad de toda la colonia.
La alimentaci贸n de las hormigas es muy variada y depende de las especies, del entorno, de las condiciones medioambientales, entre otras variables. Hay hormigas a las que se les puede poner en un pedestal, porque su labor destructiva, comiendo madera, por ejemplo, repercute favorablemente en la regeneraci贸n de las extensiones forestales y los bosques.
Pero no se puede decir lo mismo de las hormigas que hacen acopio de semillas, que las sustraen de graneros y de los mismos campos de labor de forma inadvertida. La labor de los profesionales de la eliminaci贸n de plagas est谩 ah铆 para evaluar el origen y las consecuencias del impacto y para poner los medios para su erradicaci贸n.
Vistas as铆 las s贸lidas relaciones de depedencia entre las hormigas de una colonia, al profano en la materia se le puede plantear un argumento simple, el del gran valor que tienen los trabajos de erradicaci贸n de plagas dirigidos por personal cualificado de empresas de desinsectaci贸n, que no s贸lo tienen que enfrentarse a la desaparici贸n f铆sica de las hormigas, sino a toda suerte de estrategias naturales y adaptativas de estos insectos para sobrevivir.
Conocerlas de cerca y eliminar las hormigas siguiendo sus pautas, por lo tanto, est谩 s贸lo al alcance de quienes realmente conocen como se desenvuelve el enemigo, en este caso, una plaga de hormigas.
El devastador beso de las hormigas.